jueves, 3 de enero de 2013

Insatisfacción y perfeccionismo


En la vida de las personas quedan cuentas pendientes. En muchas oportunidades estas deudas emocionales generan una profunda insatisfacción.
Por lo general están relacionadas con los aspectos más profundos de la personalidad.
"No haber podido hacer algo", o "No lograr ser algo" pasa a ser el eslogan que da sustento a la disconformidad personal.
El autoreproche, la deuda por lo que no se logró, resalta la ineficiencia y deteriora enormemente la capacidad de evaluación de la autoestima.
La sensación de ser un  perfecto inútil por no haber conseguido aquello que todos lograron.
El éxito y el fracaso se transforman entonces en rivales inconciliables.
Esta rivalidad se traduce en términos de pensamiento de "todo o nada".
Entonces si una persona que se propuso una meta y no la ha alcanzado, pasa a sentirse absolutamente disminuida. 
La auto evaluación que hacen estas personas sobre su  historia personal no contempla jamás los logros alcanzados.
 El "así debe ser" es el modo de atribuir un sentido a los objetivos asertivos.
 Nunca logran disfrutar nada. Consideran absolutamente natural que todo les salga bien. Siempre esperan algo más.
Todo el pensamiento queda centrado en "el fracaso", en lo que faltaba. Estiman que todo lo que hacen lo podrían haber hecho mejor.
El punto negro se convierte en una cruz. Así, esa meta inalcanzable, inconclusa inunda los modos de pensar, sentir y actuar.
La psicoterapia cognitiva permite interrogar estos estilos distorsionados del pensamiento que provocan tanto dolor y malestar. Cuestionar el peso atribuido al fracaso, en desmedro de la escasa valoración que se les otorga a los logros.
Si bien es muy importante  analizar el significado que cada persona le atribuye a la palabra éxito,es imprendiscindible resignficar el peso de la palabra "fracaso".
Explorar en forma guiada el modo en que cada persona evalúa su " No haber podido hacer", puede ser la clave para reasignar un sentido a lo que "si se ha podido hacer". Quizás allí esté la clave para "  empezar  a hacer" y disfrutar del " poder ser".
Cada día puede ser una oportunidad para intentar cambiar un estilo tan doloroso de pensamiento.
Crearse metas posibles, y evaluar su cumplimiento de un modo más compasivo puede ser un buen primer paso. Nada se pierde con intentarlo.
Betina Ianovski
Psicoterapia Cognitiva
Terapias Presenciales y a distancia.
baianovski@hotmail.com

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